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🧺 Las faenas del Salto

Tres listas en un grupo de Telegram, un cuaderno en farmOS y un móvil en el bolsillo. Esto es lo que las mantiene de acuerdo.

En El Salto el trabajo se apunta donde se está: en el móvil, en el grupo de Telegram mientras se desayuna, o de pie delante del árbol. El problema no es apuntarlo, es que las tres cosas digan lo mismo. Esta es la pieza que lo hace.

Las tres listas

Todo sale de un grupo de Telegram con tres temas, y cada tema es una lista, no una conversación:

Tema Qué es Qué se escribe
Faenas por hacer el trabajo de hoy una faena por mensaje; el mensaje es la faena
Faenas hechas el registro de lo hecho el mensaje reenviado cuando se termina
Plan de acción las ideas de futuro lo que se quiere hacer algún día, sin fecha

El bot no habla en esos tres temas. Son listas de trabajo, no sitios donde preguntar: un plugin de Hermes corta lo que entra por ahí, así que el asistente puede leerlas pero nunca contestar en ellas.

La regla de oro: borrar no es hacer

Cuando una faena se termina, su mensaje se borra de «por hacer». Pero borrar solo dice «salió de la lista», y salir de la lista puede significar tres cosas distintas. El sistema no adivina: mira dónde está el mensaje.

El mensaje… Qué es Qué hace el sistema
sale de «por hacer» y está en «hechas» hecha la cierra con la fecha del reenvío
sale de «por hacer» y está en el plan idea borra la faena; la idea vive en el plan
sale de «por hacer» y no está en ninguno sigue pendiente no se marca hecha: queda pendiente con su fecha y su nombre marcado [sin reenvío]

Que un mensaje esté en «faenas hechas» es la única prueba de que algo se hizo. Es la regla que manda sobre todas las demás.

De un mensaje a una tarea

Cada cinco minutos, una pasada lee los tres temas, los clasifica y escribe:

  1. Leer. El bot ya recibió los mensajes: se leen de la base del asistente, sin tocar el grupo y sin pedir nada a Telegram.
  2. Clasificar. Cada mensaje se convierte en cero, una o varias faenas. Una lista numerada son varias; «Coger castañas» con cinco sitios son cinco faenas («Coger castañas · Castaño del gallinero» y compañía); una corrección del autor sustituye a lo anterior.
  3. Escribir en farmOS como actividad pendiente, con su dueño (quien lo escribió) y su fecha.
  4. Cerrar lo hecho. Lo que se reenvió a «hechas» se marca terminado con la fecha del reenvío, no con la del mensaje original.
  5. Mover el tablero. Un tablero de Hermes refleja el mismo estado para verlo de un vistazo.
  6. Comprobar la lista viva. Por cada faena pendiente se pregunta a Telegram si su mensaje sigue ahí, y se aplica la tabla de arriba.
  7. Retirar lo borrado en farmOS. Si una faena desaparece de farmOS, su mensaje se retira del hilo. Los pasos 1 a 6 necesitan mensajes nuevos; estos tres últimos (publicar lo nacido en farmOS, la lista viva y las bajas de farmOS) corren en cada pasada, aunque no haya nada nuevo.

La fecha del mensaje original nunca se pierde: va en la nota de la tarea como «Entrada: 2026-10-20».

Las fechas, una por cada lista

  • Por hacer → hoy. Lo que vive en esa lista es el trabajo de hoy; cada mañana las pendientes se vuelven a fechar el día. No es deuda que envejece: es la lista de hoy.
  • Plan de acción → sin fecha. Una idea no vence. Por eso no se guarda como tarea (aparecería «retrasada» en tres semanas) sino como observación dentro de un plan de farmOS: un cajón sin vencimiento.
  • Hechas → la fecha del hecho. La del día en que se terminó, aunque se registre más tarde.

El móvil: la libreta

En la libreta (la aplicación de campo, optimizada para dedos y con guantes) hay una pantalla de Faenas de hoy:

  • La lista de lo que está en «por hacer», leída de farmOS. Mismas faenas que el hilo, ni una más.
  • Un ✓ por faena. Al tocarlo pasan tres cosas en orden: la faena se marca hecha en farmOS, su mensaje se reenvía a «faenas hechas» (conservando el autor y el texto, como si se reenviara a mano) y por último se borra de «por hacer». Si el reenvío falla, no se borra nada y el móvil lo dice: mejor una faena marcada hecha con su mensaje vivo que un mensaje borrado sin aparecer en hechas.
  • Hechas hoy 🎉. Debajo, tachadas y con su hora, las que se han terminado en el día. Se vacía sola a medianoche.
  • Añadir una faena escribe en farmOS y en el hilo de «por hacer», así que lo apuntado en el móvil aparece en la lista de Telegram.
  • A qué va enganchada. Antes de guardar se puede elegir, con el dedo y buscando por nombre, un sitio (una parcela, un colmenar, una construcción), uno o varios objetos y herramientas (un ahumador, una careta) y un tercero (quien compra, quien provee). Los dos primeros son relaciones de verdad en farmOS.

Las ideas: del plan a la faena de hoy

El hilo del plan de acción se guarda como observaciones en un plan de farmOS. En el móvil, el botón 💡 Ideas del plan abre la lista, y cada idea tiene «Hacer hoy»: crea la faena pendiente de hoy, la escribe en el hilo de «por hacer» y deja anotado en la idea a qué faena se promovió. La idea no se borra: queda el rastro de que aquello empezó siendo una idea.

La identidad: por qué no se fía de la nota

Cada tarea guarda en un campo aparte —data, que no aparece en el formulario de edición de farmOS— el texto exacto del mensaje del que sale y su identificador:

{"mensaje": 11831, "texto": "1) SACAR BOTES DE LA COOPERATIVA", "hilo": "por_hacer", "huella": "c4ed9187"}

Así, aunque alguien reescriba la nota a mano, el sistema sigue sabiendo de qué mensaje viene cada faena. Cuando un mensaje desaparece de «por hacer», se busca su pareja en «hechas» comparando el contenido (con plurales, sinónimos del campo y familias de verbos: «emitir factura» es «generar factura»), pero no se cruzan números distintos: la colmena 84 no es la 87.

Esta es una pieza del sistema, no el sistema entero. Lo que hay debajo —el registro, las dos caras y la tubería que convierte un dictado en un dato— está en El registro de la finca.

Cómo se comprueba que sigue bien

  • Diecisiete comprobaciones automáticas cubren esta pieza: que el móvil enseñe las mismas faenas que farmOS, que el alta lleve fecha con zona horaria y sus relaciones, que el ✓ sepa qué mensaje mover, que un corte de red no marque faenas como borradas, que las tres permutaciones del borrado se apliquen como dice la tabla, que el vigilante inverso no publique dos veces lo mismo, que el repaso de fechas no toque ni las [sin reenvío] ni las ventanas de calendario, que borrar en farmOS retire el mensaje del hilo (y que no lo retire si no pudo comprobarlo), y que una pasada sin mensajes nuevos no se salte esa vuelta.
  • Nada de esto se prueba a ciegas: las operaciones de escritura aceptan un modo de simulación que devuelve exactamente lo que se mandaría, sin escribir en farmOS ni en Telegram.
  • La batería completa del sistema incluye además que todo lo que hay en git esté publicado y que ningún cambio hecho aquí quede solo en esta máquina.

Lo que no hace (y se dice claro)

  • Los terceros no son una relación de farmOS: las actividades no se enlazan a organizaciones, así que se guardan como dato de la tarea.
  • Las ventanas de calendario (la recolección del aguacate, del olivo) no son faenas y quedan fuera de la lista de hoy.
  • Las [sin reenvío] son deuda antigua que salió de «por hacer» sin pasar a ningún sitio: se quedan a la vista, pendientes, hasta que alguien decida si se hicieron, eran ideas o se borran.

Y lo que sí cierra, que antes quedaba abierto: si borras una faena en farmOS, su mensaje se retira del hilo. El sistema guarda una foto de lo que hay en farmOS en cada pasada; cuando algo desaparece de allí, su mensaje desaparece de la lista, para que no vuelva a nacer en la siguiente vuelta.


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